PUMBA
En una urbanizacion donde habÃan avisado a una empresa de exterminio para
poner jaulas trampas y llevarse el máximo de gatos posibles, Pumba fue uno de los pocos
que se pudo rescatar.
TenÃa poco tiempo, estaba desaliñado, delgadÃsimo y muy muy triste, no se sabe el
porque, se le hicieron todas las pruebas existentes y salió negativo a todo.
Pasó
de casa en casa probando a ver si cambiaba y se recuperaba pero nada, hasta que pasó
algunos meses y en su última casa de acogida se juntó con otras gatitas y poco a poco
descubrió las caricias y el juego.
Ahora se lo pasa en grande y ha recuperado la alegrÃa.Cuando se lo contamos al veterinario
nos dijo que posiblemente echaba de menos a su especie, tal vez tenÃa recuerdos de su madre,
en fÃn que nuestro Pumba resucitó cual ave fenix de las cenizas.
Le gusta ir a su rollo y se lo pasa en grande con las gatas, si bien es algo bruto,
no sabe medir sus caricias pero a pesar de eso es él el que lleva mas arañazos en las narices
porque no para de saltar encima de las gatas y de provocarlas.
Se entregará desparasitado, vacunado, negativo a las pruebas de infecciosas y esterilizado.

